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Justo el día en que se cumplieron cinco meses desde el terremoto, el Sistema Interconectado Central (SIC), la mayor red eléctrica del país, sufrió una nueva falla, que dejó sin suministro al 30% de los consumos ubicados entre Taltal y Chiloé. En este tramo se localiza más del 93% de la población nacional. Este apagón, a diferencia de los ocurridos el 14 de marzo y 19 de julio recién pasados, provocó una dura reacción del Gobierno. "Actuaremos muy enérgicamente porque pensamos que en menos de dos semanas no pueden ocurrir dos situaciones de este tipo, en las cuales la información preliminar indicaría que hubo problemas en cómo se llevaron a cabo las maniobras, lo que nos parece inaceptable", manifestó el ministro de Energía, Ricardo Raineri. Además, el secretario de Estado dijo que encargó a la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) el inicio a la brevedad de una investigación, la cual -agregó- podría determinar multas por hasta 10 mil UTA (unidades tributarias anuales). Esto equivale a más de US$ 8,6 millones. Los informes que mencionó Raineri corresponden al Centro de Despacho Económico de Carga (CDEC) del SIC, que coordina la operación del sistema eléctrico y que informó que el corte se debió a una falla en la subestación Polpaico, ubicada al norte de la Región Metropolitana, y que produjo una pérdida de 1.900 MW, capacidad similar a tres veces la central Ralco. La unidad afectada es una de las rutas de acceso de la electricidad a la capital y por ella circula la producción de centrales ubicadas desde la Quinta Región al norte, como los complejos Nehuenco (Colbún), San Isidro (Endesa) Ventanas (Gener) y Guacolda (Gener, Copec y Von Appen), así como los parques eólicos de la IV Región. Mientras Raineri dijo que revisarán las prácticas de Transelec, así como sus criterios de mantenimiento, la empresa hizo sus descargos.
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